2009/01/06

Apodos

..."En España, el apodo deportivo es nomenclatura oficial que escoge el atleta, y no la sociedad o el contexto. En la Argentina, en cambio, estas decisiones son aleatorias, en ocasiones mnemotécnicas y casi siempre jocosas.

Recupere el lector los nombres de los compañeros de la secundaria. Encontrará Chinos, Rusos, Manijas, Gordos e incluso Chanchas (como Rinaldi). En el ámbito escolar es donde nacen, por generación espontánea, estos motes, que son variados, punzantes, a veces hirientes (el de Pantriste terminó en tragedia), y muchos otros, azarosos.

En España los hay muy pocos, y todos se reducen a un modesto Paco, a un desabrido Pepe... Por eso a los comentaristas ibéricos de deportes les cuesta mucho entender que un sobrenombre pueda nacer por herencia genética ("Pipita", para Higuaín), o por sinécdoque (llamar "Córdoba" a Nalbandian) o por oxímoron ("Enano", para Del Potro), o por metonimia (decir solamente "el Diez" cuando se quiere significar Maradona). Esta incomprensión de la metáfora suele generar un gran tormento a la hora de utilizar los apodos argentinos en los ámbitos oficiales. Los periodistas españoles son muy propensos, en conferencia de prensa, a interrogar a Calleri de este modo: "Una pregunta, señor "Gordo", ¿se ha sentido usted agotado luego del tercer set?". O incluso confundir el aumentativo con el despectivo: "Aquí vemos en la platea -decían la semana pasada-, a "Narigudo" Bilardo, el ex entrenador de fútbol"."

La Nación
Domingo 30 de noviembre de 2008


Etiquetas: